BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS »

miércoles, 25 de abril de 2012

SANT JORDI VANIRIZADO. ¡ASYNJUR!

Bueno, me dispongo, entre callo y callo, a escribir una pequeña crónica de lo que fue el pasado 23 de Abril en Barcelona. Imaginad: las calles abarrotadas de autores y de lectores, de rosas y de sonrisas, de libreros desquiciados y de guiris que no entendían lo que estaba pasando y que se creían que era el fin del mundo, o que las casas de los barceloneses estaban ardiendo de ahí que se echaran todos a la calle. Firmaba en el Hotel Sixty Two. ¿Por qué no en una carpa como todos los demás? Porque la Editorial Vanir fue muy previsora y sabía la que se iba a liar. Sabe cómo darle glamour y exclusividad a sus eventos, y el editor me dijo: "Tú no firmas en la calle otra vez. Se acabó el acabar firmando en bancos cuando ya se te ha pasado la hora, así que vamos a reservar la sala cocktail de un hotel céntrico en Barcelona y vamos a darle ese toque de los Dioses y de los vanirios y berserkers a tu firma, porque tus lectores lo merecen y porque la Saga Vanir es otra cosa". Ya me veis a mí, callada, mirándolo y asintiendo como una buena niña, obvio. ¡A ver quién es el listo que dice que no a ese trato! Para quien no lo sepa, siempre que hemos hecho una presentación o una firma, se han rebasado nuestras previsiones más optimistas. Nos han echado de las librerías y a menudo he acabado firmando en un banquito, en pleno centro de Barcelona, para deleite de las palomas. No me gusta dejar a la gente sin firmar y quiero que todo el mundo salga contento, de ahí que me quede hasta el final. Bueno, os podéis imaginar el glamour del hotel. Música de la Saga de fondo, unos rollers impresionantes con los personajes de mis libros, las ilustraciones y demás; una sala con tonos negros, blancos y rojos. ¡MUY VANIR! Y todo de diseño, sí sí, como en mis libros. ;P Yo solo hacía que señalar cosas y decir: "¡Oh! ¡AH! ¡Qué bonito! ¡Y eso, qué chulo! ¿Eso es una planta? ¿Puedo comer de esto?". Mientras los productores grababan el documental y hacían entrevistas privadas en la Suite que había reservado la Editorial para estas grabaciones, yo chafardeaba y miraba por la ventana de la sala cocktail. En frente, a mi misma hora de firmas, tenía a Mario Vaquerizo, con sus inseparables cervezas y su hilaridad y simpatía, a Punset y a la guapa Ana Millán (Cómo me gusta su libro Sexo en Milán). Me imaginé que iba a ser una locura, y que se iba a colapsar Paseo de Gracia con tanto famoso. Lo que nunca pensé era que la culpable del colapso general, ¡iba a ser yo! Desde las 15h de la tarde empezó a hacerse la cola. A las 17h empezó la firma: sé quién fue la primera lectora que firmé. Se llama Jessica, y llevaba una camiseta de los Chobis de mi Saga, preciosa y que a mí me encanta y me regalaron una vez en Madrid. EL dibujo de esa camiseta lo hizo Leticia Arribas. Y empezó la marea. Yo firmaba en la primera planta del hotel, en esa preciosa sala. Pues bien, para subir había que seguir las escaleras, pero estaban colapsadas por lectores y fans, y la cola era tan larga que salía a la calle y llegaba hasta muy lejos, y así permaneció hasta las nueve, que fue cuando ya se cortó la afluencia, por deseos del Hotel y también por el horario tardío. Nunca me han gustado los escritores que firman y punto, y que pase el siguiente. Considero que, si te vienen a ver tus lectores, lo mejor es que los mires a los ojos, hables con ellos mientras les firmas, hagas una foto para tenerla de recuerdo (pero para mí, ¡que me encantan!). Eso lleva unos minutos. Os prometo que intenté ir lo más rápida que pude, pero solo hacía que pasar gente y más gente, y la cola seguía en la calle y mi equipo diciéndome: "Lena, que la cola cada vez es más larga. Lena, que nos van a echar. Lena, hay que decirle a la gente que no se añadan a la cola, que ya se ha cerrado el horario de firmas...". En fin, algo único y espectacular. De repente entra el periodista de diario nacional El Mundo, y empieza a hacerme fotos a destajo. Y Valen dijo: —¿Esto para qué medio es?. Y el periodista: —Para EL MUNDO. —Ah, muy bien. Siga, no se corte. Yo me petaba de la risa. Aquí adjunto algo histórico. Es la primera vez que en un resumen de este día tan importante, en un periódico nacional, sale entre los autores más populares una escritora de novela romántica adulta, y encima española. Estoy orgullosa de cambiar las cosas. Es genial.

Y no solo eso: En el País, en una crónica del día, también hablan de cómo colapsamos Paseo de Gracia. ¿Quiénes? ¡Mario Vaquerizo y yo! Jajajajaja! Es increíble, gente. Esto hay que valorarlo.
Y dicen: Lena Valenti que escribe sobre vampiros... ¡Jajajajaja! Sobre las siete, Valen que intentaba calmar los ánimos de la gente regalando pulseras, piruletas, bolis, puntos, y todo lo que se le ocurría, me viene con ese porte de control pero con un ligero tic labial que evidenciaba su alteración, y me dice: —Tienes que bajar para que vean que estás aquí y que existes. Así relajamos un poco los ánimos. Yo, con los dedos entumecidos, me levanto toda digna y me voy hacia la entrada donde se inicia la escalera, o se acaba, dependiendo por donde lo mires. Y cuando llego ahí me da el ESTRÉS. Yo pensaba que había una escalera, pero lo que había era una marea humana. ¿Dónde estaba la escalera? Cabezas de muchos colores, ni un metro de mármol libre. Me giro hacia Valen sorprendida y abrumada y le digo: —Perdón, pero ¿por dónde dices que tengo que ir? Y el cámara del documental, que parecía Robocop (Du, esto te lo he robado), siguiéndome a todos lados con un saber estar y una paciencia... Pero es que, ¡¡por ahí no se podía caminar!! Me giro toda digna hacia Valen: —¿Qué hago? ¿Cojo el ascensor? Valen se descojona, y mis cuñadas también. Yo, frustrada, y con el foco del cámara detrás. O sea, poneos en situación. Al final me limito a apoyarme en la barandilla y mirar hacia abajo, a todos esos ojos que me miraban como diciendo: "¡Está ahí! ¡Que no se escape! ¡A por ella!". ¿Y qué hago? Me pongo a gritar como una verdulera. —¡Si me queréis, irse! Jajajajajaja. No, esto es broma. Lo que dije fue: —¡Que os firmaré a todos! ¡Que voy lo más rápida que puedo! ¡Lo siento, lo siento! Emocionada y acongojada por todo lo que estaba viviendo, me di la vuelta y empecé con una nueva tanda de firmas. Las firmas iban a ser de 17 a 19h, pero al final, fue de 17h a 22:30h. Felicito a la Editorial Vanir por sus previsiones, por ofrecer un lugar único a los lectores, al menos estaban resguardados y no en la calle, y se podían tomar algo en el cocktail si compraban un libro. Casi 400 personas pasaron por allí para que les firmara, firmé más de 400 libros. En la siguiente firma habrá unas normas más estrictas, pero de eso ya se encargará de informarlo Valen Bailon, el Director de la mejor Editorial del mundo, la Editorial Vanir. Al menos, la más especial, la más revolucionaria, y la que sin inversiones millonarias en merchandising, ni comprando los derechos de pelotazos literarios ya seguros, ha marcado un antes y un después en el género, llamando la atención de los más grandes. Sin lugar a dudas, está marcando tendencia. Prueba de ello, es cómo hacen las cosas. Los que formáis parte de esta aventura, ya lo sabéis, ¿no? GRACIAS A TODOS POR UN DÍA TAN ESPECIAL. OS QUIERO! Lena

jueves, 12 de abril de 2012

NUEVA ENTREVISTA EN RAC1 En el programa VIA LLIURE (En catalán)

domingo, 1 de abril de 2012

Reportaje de la Saga Vanir en El Periódico EL MUNDO

El otro día salió publicado en El Mundo un artículo sobre mí y la Saga Vanir. El titular era muy llamativo: "La heredera de Stephenie Meyer". En él hablaban del fenómeno Vanir, de lo rápido que ha crecido en poquísimo tiempo, de que sea un best seller en España, de que se vaya a publicar en otros países, del fenómeno fan que hay a su alrededor... (Adjunto el artículo abajo).



Obviamente, que te comparen con una escritora que ha creado un fenómeno mundial (aunque sea juvenil) es un halago muy bien recibido. Yo admiro a Stephenie Meyer. Creo que es una escritora que logró transmitir en su saga Crepúsculo sus creencias religiosas y lo hizo de un modo que a nadie le pareció ofensivo ni sugestivo: casarte antes de tener relaciones sexuales, tener hijos dentro del matrimonio, estar con esa pareja eternamente... Todo eso mezclado con vampiros y hombres lobo, y con un romance entre la chica que se creía un patito feo y torpe y un vampiro buenorro con problemas de autocontrol, propició un fenómeno único como el que hemos vivido.
Pero esa historia es una historia juvenil. Esos libros son unos libros juveniles.
No deja de ser unas novelas de amor entre adolescentes (no olvidemos que Bella se casa a los diecinueve y es mamá a esa edad) y que Edward será eternamente un menor de edad de 17 años. Es una historia que, al convertirse en algo muy popular, ha propiciado que muchas mujeres adultas, trabajadoras, independientes, casadas, mamás y abuelas (mujeres sobre todo) lean esa saga por la carga romántica de la historia. Para muchas, la saga Crepúsculo se ha convertido en toda una revelación, en una moda y es una especie de Biblia del amor.
Lo que no saben es que, una saga juvenil como Crepúsculo, es la ante sala (más bien light y muy comedida) de lo que puedes encontrarte en las novelas románticas adultas, aquellas que son para hombres y mujeres que no temen a leer las cosas como son, y que te dan justamente lo que estás deseando leer en secreto, que te llenan por completo, pero que ni siquiera sabes que existen o las has obviado (por muchas razones) cuando has ido a tu librería.
Craso error. Os estáis perdiendo un mundo fascinante. Olvidaos de la romántica de antes, de la rosa y sentimental. Ha llegado la "new romantic novel evolution" (Toma término que me he inventado, y encima en inglés. Jajajaja). Novelas que se convierten luego en debates entre maridos y mujeres, estimulan las relaciones, te hacen soñar y creer en el amor apasionado y encima las tramas no son nada desdeñables, porque además, puedes enriquecerte culturalmente en una novela romántica... Porque no solo hay sexo y amor, señores (sí, en todos los casos es amor idealizado y lleno de estereotipos bellos, pero el amor es amor se disfrace como se disfrace. Y en su defensa diré que a los humanos nos gusta lo bello, no voy a descubrir yo ahora el mundo. No es culpa nuestra que ellas y ellos sean hermosos). Hay muchas otras cosas que hacen que sea un género único y maravilloso. Un género que es tan bueno como el chocolate y, además, no engorda.
Digo esto porque, los que nunca han leído un libro romántico (por estar bajo el influjo de esos prejuicios originarios heredados, seguramente, de un hombre o una mujer amargad@, o de alguien que censuraba el sexo a los ojos de Dios), siempre tenderán a compararte con otros libros u otras autoras más punteras, porque es lo único que conocen, ya que nunca han cogido una novela de amor, y esa será su referencia. Este artículo de El Mundo está dedicado a la Saga Vanir, y lo comparan con Crepúsculo y afirman que soy la heredera de la Meyer no porque mis libros y los de ella sean iguales: comparan el fenómeno. Me podrían haber comparado con Kenyon o con Ward, porque ellas y yo tocamos el mismo palo, pero lamentablemente y para sorpresa de más de un@, por si no os habíais dado cuenta los medios literarios hacen caso omiso de la literatura romántica adulta y la verdad es que ni siquiera conocen a estas grandísimas autoras. Y si tuvieran que compararme con alguna de ellas, seguro que lo harían con Anne Rice, porque es la más popular generalmente entre el ciudadano de a pie dentro de las novelas góticas y románticas de vampiros, y aun así, también estaremos de acuerdo en que mi saga y la de ella tampoco tienen nada que ver.
Sin embargo, la Saga Vanir está cambiando muchas cosas. Está propiciando que en España se hable del género, está saliendo en medios y está llamado la atención de otros países. Y esa es una excelente noticia para todos nosotros. Para los que valoramos el género y lo hemos leído desde siempre.
Por esa razón me han comparado con Meyer, por todo el movimiento que hay detrás porque, hasta ahora, en España no tenían referencia de otra saga que haya logrado algo así y que encima sea adulta. Sí, hay muchas sagas, y muchas lectoras siguen esas sagas, pero solo en círculos de romántica. Son lectoras asiduas al género que están al día de todas las novedades y lanzamientos editoriales. En cambio, el mundo Vanir empieza a ser conocido por otros lectores que nunca habían tocado un libro de esta temática adulta. Ahí está el éxito. Y eso sí que me honra porque nunca me han gustado las sectas. Me honra la comparación con Meyer, pero más me alegra acercar el género y cambiar la opinión de los que rechazaban este tipo de libros.
Detrás de la Saga Vanir hay mucha ilusión, y hay sobre todo ganas de trabajar. Me he rodeado de gente emprendedora como el director editorial Valen Bailon, personas que son capaces de materializar los sueños y de hacer cosas únicas y diferentes. Tengo una gama de lectores de edades diferentes, pero todos tienen algo en común; están ilusionados con mis libros y han creído en mi historia, y juntos la han hecho realidad. Ahora, ya nada de esto es mío. Obvio que soy su creadora y la escritora, pero cuando algo trasciende más allá de los libros y tiene el poder de movilizar a tanta gente, esa historia ha cobrado vida y deja de ser exclusivamente tuya.
El reconocimiento personal nunca me ha llamado la atención, ni me ha interesado. Creo que si alguien consigue algo positivo, tiene que servir solo para abrir la puerta también a los demás y para mostrar el camino. Pero me gusta cambiar la opinión de la gente y darles algo que tergiverse sus ideas preconcebidas, eso sí. La romántica adulta da mucho más que los libros de otros géneros (y sin menospreciarlos eh, porque yo leo mucho de todo), y más aún si es un libro romántico verdaderamente bueno (que no todos son buenos, claro). En la realidad en la que vivimos, el amor, la fidelidad, los valores, la amistad e incluso el sexo, han perdido el valor dentro de los pilares de nuestra sociedad. Parece que nada de eso sea importante y es muy triste. Tenemos que hacer cosas que nos devuelvan las ganas de creer en todo eso de nuevo.
Mi consejo es: Leed. Y leed libros que os hagan sentir bien, que os hagan pensar. Leed novela romántica, fantástica, contemporánea, pero empapaos de esas historias llenas de esperanza y de aceptación. Llenas de amor (idealizado o no). Leed y cambiad vuestra perspectiva y también vuestro estado anímico. En el mundo ya hay mucha pena y tristeza como para leer también cosas que nos depriman más. Las noticias, nuestro día a día... Suceden cosas horribles en todos lados... La CRISIS es general en todos los aspectos. Para no sucumbir a esa niebla, a ese estado gris y depresivo, yo os recomiendo que (además de moveros, hacer ejericio y ser dinámicos), lejos de hacer la vista gorda a todo lo malo que nos rodea, aprovechéis vuestro tiempo libre, y no para amargaros con lecturas que no os darán nada. Haced trabajar vuestro cerebro con historias llenas de luz, diversión, sentido del humor, esperanza y AMOR. Mucho AMOR. Y eso solo lo tienen las novelas románticas adultas.

¡Mordiscos!

Lena Valenti

Más leídos

Credencial Facebook